FETE-UGT reclama medidas que permitan el rejuvenecimiento de la profesión docente

31 marzo 2016

La distribución de edad del profesorado es una variable imprescindible dentro de cualquier análisis que se haga de las necesidades del sistema educativo, datos que han de formar parte para establecer unas previsiones tanto de inversión,  recursos, costes salariales, formación, reciclaje...

Además de conocer el grado de envejecimiento del grupo de docentes, su evolución y por tanto su influencia en las dinámicas educativas, permite elaborar criterios para establecer la tasa de reposición necesaria, así como promover políticas educativas que permitan el equilibrio generacional necesario para evitar los efectos del envejecimiento del colectivo docente. Políticas que permitan que los docentes de edades más avanzadas se retiren con una pensión adecuada a sus años de servicios y a su labor y, a consecuencia de ello, se produzca la renovación de las plantillas.

En el último informe publicado en 2015 por Eurydice “La profesión docente en Europa: prácticas, percepciones y políticas”, donde se recoge información cualitativa y cuantitativa y diversos aspectos contextuales de la profesión docente en Europa, se señala dentro de los datos demográficos relevantes, que el envejecimiento de la población docente es uno de los problemas a los que han de hacer frente las actuales políticas educativas.

En la Unión Europea en su conjunto, un 33,6% de los docentes tienen menos de 40 años, aunque este problema no se da por igual en todos los países. Por ejemplo, en Luxemburgo, Malta, Rumania y el Reino Unido, son más del 50% de los docentes los que tienen menos de 40 años, por lo que cuentan con la población docente más joven de Europa. Por el contrario, menos del 25% del profesorado de Bulgaria, Estonia, Grecia, Letonia y Austria tiene menos de 40 años. En Italia esta proporción es la más pequeña, inferior al 10%, lo que hace que sea el país con la población docente "más vieja".

A nivel de la Unión Europea, alrededor del 40% de los docentes del primer ciclo de la educación secundaria se jubilarán en los próximos 15 años. A la vista de estos datos, los sistemas educativos pueden sufrir falta de docentes, por lo que las políticas educativas han de buscar medidas para aumentar el atractivo de la profesión y encontrar a candidatos jóvenes.

En España y según los datos ofrecidos por el Ministerio de Educación relativos al curso 2013-14, en el conjunto del país y refiriéndose a los docentes que impartían enseñanzas de régimen general, se observa que, el 5,18% del profesorado tenía menos de 30 años, el 29,02 % del profesorado tenía edades comprendidas entre 30 y 40 años, el 30,51 % del profesorado pertenecía al grupo de  edad de  40 años a  50 años, y, finalmente,  el 35,06 % del profesorado tenía más de 50 años.

Con estos datos, se puede concluir que en la próxima década, habrá de producirse una renovación sustantiva en el cuerpo docente.

Para la realización de este informe se han recogido los datos ofrecidos por el Ministerio de Educación desde el curso 2006-2007 hasta el 2013-2014 que es el último del que se disponen datos, junto con otros documentos elaborados por la OCDE, Eurydice y Consejo Escolar del Estado.

Si comparamos el primer año de referencia de este informe (2006-07) con el último (2013-14) se observa como en los tramos de edad de menos de 30 años el número de docentes ha descendido prácticamente a la mitad, pasando de 39.886 a 20.709 en el 2013-14. Sin embargo en este mismo curso 2013-14 en el tramo de edad de 50 a 59 años se observa un aumento del profesorado con respecto al 2006-07, pasando de 96.636 a 124.820 en el 2013-14, es decir 28.184 profesores más. Claramente estas cantidades aumentarán si se acumulan las de los años intermedios.

El descenso en las Comunidades Autónomas del número de profesorado joven es llamativo. Solo en Navarra y País Vasco sube el porcentaje pasando de un 9,34% a un 12,39% y de un 3,35% a un 3,58% respectivamente. Asturias desciende ligeramente y en el resto de Comunidades Autónomas el descenso es alarmante y especialmente en aquellas donde se ha reducido a más de la mitad como en Melilla, Ceuta,  Castilla la Mancha, Baleares, Murcia.

Con respecto al número de profesorado en los tramos de mayor edad, se observa un aumento en todas las Comunidades Autónomas y especialmente en  Canarias, País Vasco y Baleares.   

Teniendo en cuenta el elevado número jóvenes que no se han incorporado a la docencia a lo largo de estos cursos, la situación dentro de unos años, de no corregirse, puede ocasionar la escasez de profesorado y el envejecimiento acelerado del actual.
A lo largo de estos últimos años, se han impuesto una serie de recortes que han determinado la distribución de edad del colectivo docente, han contribuido al desequilibrio en los tramos de edades y a que la balanza se incline hacia las generaciones de docentes con mayor edad. Por todo ello y con los datos obtenidos del curso 2013-2014 podemos llegar a una serie de conclusiones, entre otras:
 
- Solo el 5,18% del profesorado español tenía menos de 30 años.

- El 35,06% del profesorado español tenía más de 50 años, quedando claro el envejecimiento de la población docente.

- Esta situación provocará claustros envejecidos, sin reemplazo, escasos, sobrecargados de tareas, con más alumnado,… y la posible falta de profesorado si no se toman medidas urgentes.

- El descenso acusado en la incorporación de profesorado joven y el aumento también acusado del número de profesorado de mayor edad, supone que el ritmo de envejecimiento sea más rápido que el de la incorporación de profesorado con menos edad.

- En los próximos 10 años se jubilarán 167.246 profesores, un 35%, es decir, se deberá producir una renovación sustantiva en el cuerpo docente.

- Es necesario un equilibrio entre el profesorado más joven y el de mayor edad.

- Las limitaciones en la tasa de reposición que venimos sufriendo producirán escasez de profesorado.

- La eliminación de la jubilación anticipada voluntaria e incentivada, jubilación LOE, ha contribuido al envejecimiento del colectivo.

- El colectivo de los profesores de secundaria envejece más rápidamente que el de los maestros.

Por ello, para FETE-UGT son necesario políticas educativas que por un lado hagan de la docencia una carrera profesional atractiva para atraer a los jóvenes y por otro lado medidas que contribuyan a mejorar los desajustes detectados.

Normalmente el envejecimiento del profesorado genera la necesidad de que un nuevo grupo de profesores reemplace al que se jubila. Pero el problema alarmante que se viene produciendo, por la reducción de la tasa de reposición, entre otras medidas, hace necesario aplicar políticas de personal  que corrijan el bajo índice de acceso a la profesión docente, que suavicen el envejecimiento rápido sobre todo en secundaria, aborde las necesidades de formación y desarrollo profesional de los docentes en los tramos de mayor edad, facilite otros puestos a este profesorado mayor, jubilaciones, …

FETE-UGT considera indispensables las siguientes medidas para mejorar la situación:

- Hacer de la docencia una carrera atractiva

Con la finalidad de captar a los jóvenes para la profesión docente, esta ha de ser vista como una profesión atractiva, valorada, clave para la sociedad,  pero además debe contar con buenas condiciones profesionales y salariales adecuadas a la complejidad del desempeño docente, con el reconocimiento y la confianza social de su labor, con una buena carrera profesional estimulante, atractiva, flexible y bien incentivada,…

- Una equilibrada tasa de reposición

Las jubilaciones que se producen inciden directamente en las plantillas y por ello es tan importante una correcta tasa de reposición.

En los últimos años venimos sufriendo importantes recortes y en uno de los aspectos donde están incidiendo estos recortes es en la amortización de plazas debido a las limitaciones que se han impuesto, contribuyendo a la destrucción de empleo, lo que ha supuesto una disminución drástica de los puestos docentes (alrededor de 35.000) y un aumento en la precariedad de los mismos.

Entre los años 2006 al 2009 la tasa de reposición era del 100%. Pero a partir del 2009 esta tasa ha venido sufriendo limitaciones. En los años 2012, 2013 y 2014 esta limitación no pudo superar el 10% por lo que las  ofertas de empleo público quedaron recortadas casi al máximo. Aunque en el 2015 y en el 2016 se está rectificando esta tendencia, la pérdida acumulada de profesorado de los últimos años difícilmente se corregirá de no adoptar medidas, ya no solo para el mantenimiento sino para la reparación de lo perdido en estos años.  

- Adoptar una serie de medidas relacionadas con la jubilación del profesorado como:
     
•    El mantenimiento indefinido de la jubilación anticipada voluntaria actual, a los 60 años, de los funcionarios de Clases Pasivas.
Las especiales circunstancias de la labor docente, las responsabilidades de dicha labor, junto con las nuevas exigencias y los profundos cambios que se están produciendo en la educación y en la sociedad exigen unas buenas condiciones psicofísicas del profesorado.

Por otro lado, la jubilación voluntaria anticipada favorece la incorporación de un profesorado más joven adaptado a los nuevos retos a los que debe hacer frente la enseñanza de nuestros días y además propicia la creación de empleo.

•    La recuperación de la jubilación anticipada voluntaria e incentivada, jubilación LOE, ya que este sistema de jubilaciones dio un buen resultado permitiendo el acceso a la docencia a gran número de titulados jóvenes.

•    El incremento de los haberes reguladores y la pensión máxima (con el 100% del haber regulador), para que la pensión de jubilación no sufra la merma económica actual.

•    El derecho a la jubilación anticipada con treinta años de cotización y sin límite de edad.

- Considerar la Formación del profesorado como un asunto prioritario en las políticas educativas.

Una formación permanente del profesorado vinculada a las exigencias que plantea la función docente, que esté acorde con las necesidades de los centros, con los profundos y rápidos cambios que se están produciendo en la sociedad y con las nuevas situaciones a las que han de hacer frente en las aulas.

La docencia exige un reciclaje continuo y como en cualquier otro trabajo, requiere de mayor esfuerzo conforme avanza la edad. Se han incorporado nuevas demandas al perfil docente como idiomas, incorporación de las TIC a los procesos de enseñanza, convivencia, diversidad del alumnado, problemas de aprendizaje,…, que exigen unos docentes altamente cualificados.

Teniendo en cuenta los datos del curso 2013-14, 14.171 docentes tenían más de 60 años, si se mantuviera la misma tendencia, en los próximos 5 años ese número será de 70.855 docentes con esa edad. La brecha de edad de estos profesores con su alumnado es grande por lo que se hace necesaria una formación que la evite y permita una continua innovación educativa.
   
-  Arbitrar otras funciones para el profesorado con mayor edad.

Las especiales condiciones en que trabaja actualmente el profesorado, junto con las responsabilidades de su función y conflictos generados por la heterogeneidad del alumnado, requiere unas buenas condiciones psicofísicas.

Reducción de horas lectivas, desempeño de otros puestos o cargos docentes como bibliotecas, apoyos, tutorización de profesorado novel, de estudiantes en prácticas, docencia a futuros profesores, colaboración con la universidad, … son otras funciones docentes en las que el desgaste físico y psíquico puede ser menor y donde el mayor grado de experiencia de este profesorado, puede ser un valor añadido importante.

- Retirada de las medidas de recortes y del Real Decreto-Ley 14/2012 de 20 de abril y del Real Decreto-Ley 20/2012, de 13 de julio.

La práctica docente conlleva un desgaste reconocido por los expertos.
La gran diversidad de alumnado, el aumento de comportamientos disruptivos, la poca valoración social de la docencia, o la delegación de responsabilidades educativas tradicionalmente propias de la familia, y que ahora se pretende que sean asumidas en exclusiva por el profesorado, todo esto agravado con la sucesión de recortes sufridos en los últimos años, que han generado aumento de ratios, de horas lectivas, desaparición de apoyos,… hacen de la escuela un entorno cada vez más complejo y adverso para los docentes, pudiendo generar insatisfacción laboral, aumento del estrés y de enfermedades profesionales.

La recuperación de las mejoras laborales incidirá positivamente en la calidad de la educación, en el grado de compromiso de los docentes y en la atención al alumnado.

Para FETE-UGT todos estos aspectos deberían conjugarse en una política de planificación a medio y largo plazo donde se planteen objetivos políticos y medidas para prever la escasez de profesorado, mejorar el reparto entre los tramos de edad del mismo hasta alcanzar una distribución óptima y así evitar el envejecimiento del colectivo docente.