La inversión en educación en las comunidades autónomas mantiene desde 2012 un fuerte retroceso

22 enero 2015

El análisis comparativo de los presupuestos destinados a educación en las diferentes CCAA para 2015 (35.026,70 millones de euros) refleja un ligero incremento de un 2,72% respecto al ejercicio anterior. Este incremento todavía está lejos de las cantidades presupuestadas para el 2012 (37.262,16 millones de euros), existiendo un saldo negativo en la inversión educativa autonómica de un -6,00% en los últimos cuatro años, lo que supone 2.235,46 millones de euros menos. Con estas cantidades, difícilmente se pueden paliar las necesidades de una educación compensadora y de calidad.

Si bien todas las Comunidades Autónomas aumentan sus presupuestos en Educación para ese año, las diferencias entre ellos son muy marcadas. Existe un grupo que mantiene los presupuestos del 2014 o ligeramente los aumenta como Aragón (0,01%), Asturias (0,47%), Canarias (0,04%) y Galicia (0,07%). El resto de Comunidades Autónomas sitúan el aumento entre el 1,15% de La Rioja, 1,22 de Euskadi, hasta el 5,66% de Murcia y el 6,86% de Cataluña.

Se observa que en el periodo comprendido entre el 2012 y el actual 2015 el retroceso de la inversión en Educación ha sido generalizado en todas las Comunidades Autónomas, excepto en Baleares, Euskadi y Extremadura. Aragón y Madrid son las Comunidades Autónomas con mayor recorte en este periodo (-10,75% y -10,08% respectivamente) seguidas de Asturias (-9,60%) y la Comunidad Valenciana (-9,18%).

Si los PGE para el sindicato no eran los del crecimiento, tampoco los autonómicos lo son. Con la excusa de equilibrar las cuentas del estado se están imponiendo durísimas medidas que están ocasionando graves consecuencias al sistema educativo y fundamentalmente al profesorado. Los recortes que se vienen sufriendo, han sido tan grandes y con ellos han desaparecido tantas acciones educativas, que han supuesto un retroceso histórico, empeorando los servicios, deteriorando las condiciones laborales del profesorado, con pérdida del poder adquisitivo, destrucción de empleo público y pérdida de derechos adquiridos, entre otras. Las diferencias significativas entre las Comunidades Autónomas respecto al gasto educativo, pueden repercutir en la calidad de la educación y directamente en los resultados obtenidos por el alumnado.

FETE-UGT considera que la crisis no ha de ser la excusa para la disminución de la inversión en Educación. Tanto el Estado como las Comunidades Autónomas deben seguir aumentando las partidas destinadas a Educación, en un porcentaje mayor, eso sí, tratando de conseguir que sean más eficaces y eficientes, optimizando los recursos existentes pero nunca reduciéndolos.
El sindicato considera necesario establecer un nivel básico de inversión pública y un fondo de cohesión interterritorial con el fin de compensar las desigualdades territoriales y de asegurar una educación de calidad en todas las Comunidades Autónomas.
Por todo ello hay que recuperar progresivamente la inversión perdida en educación, que permita alcanzar al menos la media de la Unión Europea (5,3% del PIB), y así detener el retroceso que está sufriendo nuestro sistema educativo. España en el 2014 dedicó al gasto educativo un 4,39% del PIB, pero las previsiones para el 2015 es de rebajar al 3,9%. Con estos datos el objetivo de mejorar nuestro sistema educativo puede quedar cada vez más lejos.